Bienvenid@s a el Baúl de Elfi, un lugar donde explorar el erotismo y la sensualidad con los cinco sentidos.

viernes, 11 de diciembre de 2015

¿Por que no?

Todo va demasiado rápido, pero va.

Comienza a dilatar mi esfínter, que poco acostumbrado a estos menesteres pugna por no ceder, sin embargo, todo el resto de mi cuerpo sucumbe sin remedio.

Una vibración, natural, humana, azota mi orificio provocando un extraño placer, es un placer intimidador, no solo es una mezcla de dolor y gusto, si no un momento sobrecogedor, donde intercambiando el sentido y significado de uso, me dejo llevar absorbido por el deseo puro, no tarda en relajarse los indomables músculos que protegen  mi ultima virginidad.

Lenta y metódicamente, introduce milímetro tras milímetros, en un delirante juego de tira y afloja, disfruto, pero una incomoda necesidad por ir al baño me atosigaba.

La con anterioridad lentitud con la que me penetraba, se transforma en una serie de profundas acometidas, donde apoderándose el mas lujurioso de los deseos de todo mi sistema nervioso, puedo sentir como se acopla a mi con tremenda facilidad, un desmedido orgasmo grita por salir de mi interior, desatando la locura por mi boca, una consecución de gemidos y suspiros salen atropelladamente perdiéndose en el universo.

Sus manos vuelven a deleitarme, pero esta vez el instrumento que toca es mi endurecido y palpitante pene, llega hasta el apareciendo de la nada, sus movimientos parecen imperceptibles, pero una electricidad magnética viaja desde sus dedos hasta mi sexo.
Aunque no puedo creerlo, mi hasta entonces inocente y tímido orificio, expande sus horizontes dándole una cariñosa acogida en su interior al tan adaptable miembro con el que Bianca desflora el ultimo rincón virgen de mi anatomía. Siempre supe que su lado masculino estaba muy desarrollado, esto sencillamente era algo sublime. 
Continua penetrándome, delicada y firme, lenta y suave, mientras unos maravillosos e intensos orgasmos, evidencian mi creciente receptividad.

Evaporándose cualquier rastro de molestia, mi pené palpita fuertemente, el lujurioso encuentro parece ser infinito, y ella quiere una ración de placer, colocándose sobre mi colocando su vagina frente a mi boca, me obliga a lamerla con fuerza justo en la abertura de sus labios, mientras roza el pené de goma por mi cara con alevosía, mientras me pregunta si deseo volver a tenerlo dentro de mi... parece que esta noche no va quedar la cosa así....

Wald Elfi




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